Al igual que la televisión convencional, la señal de Televisión Digital Terrestre o TDT utiliza las ondas electromagnéticas para su transmisión, pero lo hace de manera que sus emisiones digitales ocupan un menor espacio dentro del espectro de emisión. Esto permite ofrecer un mayor número de canales con una calidad superior de imagen y de sonido. Además, unida a otras tecnologías de comunicaciones, la TDT también posibilitará la transmisión de datos en sentido contrario, del receptor al emisor, proporcionando la posibilidad de ofrecer servicios interactivos.
La televisión analógica es el sistema tradicional de televisión que utiliza ondas magnéticas para transmitir y mostrar imágenes y sonidos. Es el sistema que se ha venido empleando desde el inicio de las emisiones de televisión.
En estos momentos nos encontramos en un período de transición, en el que coexisten tanto emisiones en analógico como en digital.
La transmisión analógica continuará hasta el 3 de abril de 2010, fecha prevista para el cese de las emisiones en analógico, también denominado “apagón analógico”. A partir de ese momento sólo se emitirá en digital.
En las señales analógicas (por ejemplo, en la transmisión de radio o televisión convencional), la señal eléctrica que se transmite a través de ondas magnéticas guarda una gran semejanza con el sonido o la imagen que la originó, por eso se denomina analógico, que proviene de análogo.
Las señales digitales, en cambio, no guardan ninguna semejanza con el estímulo que las originó y están formadas por una combinación de ceros y unos (dígitos). La principal ventaja de las señales digitales frente a las analógicas es que son mucho menos sensibles al ruido y a las interferencias, lo que permite una mayor calidad de transmisión.
Más información en el 902 07 51 59
© Agencia del Conocimiento y la Tecnología